PostHeaderIcon Actualidad

Yo también soy Farruquito
 
Es lo que debió pensar el conductor que arroyó a un joven en el verano de 2004 y que se disponía a pedir, a la familia del atropellado, una cantidad de dinero para reparar su coche. Al final, excusas de su letrado a parte, el sentido común ha prevalecido y han dado “marcha atrás” en su cometido.

¿Debería ser un motivo de imputación la falta de moral de las personas?

Sin perdón
 

La Audiencia Provincial de Madrid ha sobreseído y archivado el caso de los médicos del Hospital Severo Ochoa. Al Gobierno de la Comunidad de Madrid, sus inquisidores de las ondas y publicadores de panfletos les da igual.

¿Qué tiene que pasar en este país para que reconozcamos nuestros errores y no cueste tanto pedir disculpas?

El tomate ha muerto. Viva el kepchup
 

Hemos estrenado el año con dos gratas noticias sobre el mundo de la televisión.

Por un lado, Matías Prats firmaba su número 7000 (TVE y Antena3) en la presentación de informativos. Todo un record difícil de igualar que hace honor a su profesionalidad y credibilidad durante más de 30 años.

Alguien que no llegará a ese record son los del programa Aquí hay tomate (tele5). Muchos de los famosos descansarán de los acosos a los que han sido sometidos durante estos últimos cinco años. Otros “famosillos”, perderán su ventana para airear, a buen precio, sus secretos de alcoba y estúpidas historias que les permitían vivir sin dar un palo al agua.

Seguro que los programadores de La2 (TVE) se frotarán las manos pensando que una parte de la audiencia irá al canal de la inmensa minoría.  Muchos de los personajes estrella de Aquí hay tomate, no desentonarían lo más mínimo entre las hienas, buitres y demás carroñeros de los documentales del Nacional Geografic.

¿Crisis? Que crisis.
 

Rambo 4, Rocky 4 ó 5, Indiana Jones 4, Batman no sé cuantos, Spiderman otros tantos, etc.

 

¿Para cuando una nueva versión de los bingueros con Esteso y Pajares?

 

Uno de los discos más premiados el año pasado en España ha sido el recopilatorio de Miguel Bosé (Papito). Un disco con éxitos, de cuando yo estudiaba la EGB, mezclados con nuevas bases rítmicas, efectos sonoros de última generación y adornado con segundas voces de artistas internacionales.

Las discográficas no se atreven a apostar por nuevos productos, aunque el artista sea de calidad contrastada.  Quizás la falta de creatividad hace que los nuevos productos musicales no resulten atractivos para el público.

 

¿Estamos ante una crisis de ideas en el cine y la música?

Es posible, al paso que vamos, que un día nos encontremos en la librería la versión actualizada con nuevos personajes de Cien años de soledad.

 

Deja un comentario