PostHeaderIcon CORRE, CORRE…

Fue expulsado de la carrera. Los organizadores le acusaron de tramposo; su ejemplo para los espectadores y compañeros de equipo resultaba insultante; se había convertido en un estafador del deporte.
 

Los patrocinadores le abandonaron. Periodistas que habían cantado su grandeza, también se olvidaron de él. Su mujer se fugó con el médico, y el tercer hijo que este tubo con su segunda mujer, el mismo día que saltó la noticia. Estaba solo.
 
Intentar ganar el Tour de Francia con un nuevo modelo de bicicleta de ruedas cuadradas no era la empresa más difícil. La aparición del cadáver del vampiro en la puerta de su habitación, aportaba las pruebas necesarias para denunciar, que lo que corría por sus venas no sólo era sangre.  

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