XX YY
No era una relación muy normal y pesar de que estaba lloviendo y brillaba el sol, se preguntaba como había llegado a esa situación.
El cristal de la ventana estaba demasiado sucio para ver más allá del presente, mientras imaginaba que haría si no resolvía las diferencias existentes. Las dudas, como casi todo en esta vida, son relativas y no responden a las leyes básicas de la física.
¿Cómo puede llover y brillar el sol a la vez?
Cerró la puerta del portal.
Caminó con paraguas en alza, evitando los charcos e ingeniando como conjugar los sentimientos, las dudas y sus inseguridades.
Dio la espalda a la vida girándose en sentido contrario al camino que hasta entonces llevaba la tormenta primaveral, mientras murmuraba mirando al cielo.
¿Quién ha de resolverlo ahora? Se preguntaba una vez más.