Espiritu sencillo y chorizos.
Las crisis económicas no son buenas para ningún gobierno, y por el contrario, colocan la batalla electoral en un lugar excelente, para los candidatos “serios” de la oposición que aspiran al poder.
Las crisis por corrupción son malas para los partidos implicados, y bien manejadas en sus correctos tiempos por el resto de fuerzas políticas, son capaces de dar grandes alegrías.
En las Españas nos encontramos en la actualidad con un gobierno acorralado por una impresionante crisis económica (mundial), y con el partido más importante de la oposición, deshilachándose como una bufanda mal tejida.
La capacidad de los números uno (líderes) de los partidos políticos, que son los principales responsables de buscar, evaluar, y seleccionar quienes serán el resto de responsables que nos representaran en las diferentes administraciones, previo paso por las urnas, dan la sensación de no dominar en absoluto el proceso de selección de personal.
En este momento cualquier persona con unos mínimos de cultura, imagen y un par de amigos, o familiares bien posicionados, puede convertirse en un político profesional. Para ser un chorizo también. Aunque a estos les añadiría un par de características más, como son la discreción y la perspicacia.
No tengo claro que líderes políticos son los más especializados en recursos humanos, sí los que han incorporado a sus listas personas de “espíritu sencillo”, o los que se han decantado por los chorizos.
Independientemente de la selección, interpretando viendo lo visto, es que nuestra clase política cada vez es más deficiente y lo más preocupante: de difícil recuperación a corto plazo.
Debo recordar que la ley de la paridad (en la actualidad y en el futuro guardo todas mis dudas) no ha sido de mucha ayuda para aliviar el problema. Dejado fuera de listas a personajes (hombres y mujeres) que a priori destacaban por una importante capacidad de gestión, colocándolos en tercera fila y sin posibilidad alguna de, ni tan solo, ser escuchados, priorizando por cuestión de sexo, a mediocres personajes que ni en sus mejores sueños imaginaron situaciones tan favorables a su persona.
Cómo dice un amigo y creo haber ya escrito en un post anterior: “Este país esta hecho para vagos y oportunistas”
Esta frase tan contundente, ni mucho menos se debe tomar en su totalidad como cierta, ni afirmar que todos los políticos queden encuadrados en estas dos clasificaciones. Pero… si reflexionamos un poquito, seguro que en más de una y más de dos ocasiones, nos hemos preguntado como a algunos de los políticos, que supuestamente nos representan, les podemos seguir pagando el sueldo.
Qué pena.