Archivo de Abril de 2010
Sombra aquí y sombra allá, maquíllate, maquíllate.
Raúl Castro, “el hermanisimo”, ha decidido romper el monopolio estatal de la belleza en Cuba. En próximas fechas una parte del millón de empleados que el gobierno tiene en nómina en peluquerías y salones de belleza, pasarán de cobrar un sueldo fijo a final de mes, a gestionar directamente cada unidad de negocio. Pagando desde ese momento, alquileres y también impuestos. Los que no acepten la propuesta serán jubilados, o bien recolocados en otros puestos de trabajo.
Al parecer esta es la solución más interesante que han encontrado los mandamases cubanos para moderar los gastos del gobierno, y el fraude que algunos de los empleados realizaban al desviar trabajos a sus casas particulares. (Me suena esto)
Esta es una de las primeras medidas que en otros sectores, hasta ahora también en manos del gobierno, se producirán en los próximos meses.
Las grietas de la revolución se hacen cada día más grandes, y por ellas intuyo la aparición de un nuevo capitalismo que invadirá, por los poros, a la sociedad cubana.
El revolucionario cubano ni se crea ni se destruye, sólo se transforma de funcionario a empresario.
Imperfecto derecho
Para algunos, la democracia a este país llegó acompañada de un imperfecto derecho: la libertad de expresión.
Lo llevamos comprobando durante todos estos años. Se puede opinar de todo y de todos, y no hay impresentable que se corte a la hora de opinar de temas que ni le van ni le vienen. Ya no digamos sobre los temas que realmente lo comprometen.
Se encuentran amparados por la libertad de expresión.
La sociedad durante estos años parece estar adormecida. Podemos escuchar las mayores barbaridades sobre temas que nos afectan sin apenas inmutarnos. Prestando atención y dando más importancia a las declaraciones que puedan hacer, por ejemplo, los jugadores de fútbol, (a los que con nuestros impuestos les pagamos, queramos reconocer o no, sus millonarias fichas) ya que son en estos momentos los únicos portadores de ilusiones, o en su defecto, de las noticias más reales, aunque estas no nos sirvan para nada en el futuro.
El nacimiento de la TDT, nos permite ver televisiones que hasta hace unos años estaban “prohibidas” por extraños proteccionismos de “supuestos” mercados culturales.
IB3, entrevistó hace unos días a Jaume Matas. Sin ninguna duda, el ex ministro, ex president, y presunto de mucho, superó con expectativas algunos de los mejores monólogos de humor de la factoría Paramount Comedy.
Disfrazadas de supuesta honradez y patética interpretación, argumentó las historias más extraordinarias de ciencia ficción que se puedan inventar bajo los efectos del gin tonic, añadiendo a su vez con sus palabras, una falta de respeto y escrúpulos, a la gente que se encontraba al otro lado del televisor.
Los imputados (sin excluir a ningún partido político) por temas de corrupción se deben pensar que los ciudadanos somos tontos y que humildemente asumimos por decreto que se mofen ante nuestras narices. Me temo que esto no es así y sí alguien puede presumir de pertenecer al género sumiso, estos ya no somos los ciudadanos de a pie.
Una posible aplicación de la libertad de expresión, es la utilizada por Mariano Rajoy: Sí el río no suena… Lo que ocurre es, que en su río los gaviones resultarán insuficientes ante la crecida que se le viene encima.
El día que el sentido común, la coherencía, el respeto y la humildad se conjuguen a la vez, nuestras libertades serán mayores, incluso las de expresión.