Archivo de Mayo de 2010
País de traca
Dicen que las tracas son originarias de la Comunidad Valenciana. Este producto pirotécnico es fundamental para el buen desarrollo de fiestas, celebraciones o acontecimientos populares. No se entendería un fin de fiesta, de cualquier ciudad o municipio por pequeño que sea, sin una traca y un apoteósico castillo de fuegos artificiales.
En las españas, la gran riqueza y diversidad cultural de las diferentes sensibilidades geográficas, no impide que todas ellas concluyan en un mismo punto: nos encanta estar de fiesta.
Y así parece estar este país, de fiesta continua.
La traca ya está encendida. La mecha, en forma de crisis económica, que debe portar el fuego ha comenzado su imparable recorrido, haciendo explotar los primeros petardos y que para nuestra “desgracia” no serán los últimos.
Los petardos llevan tiempo sonando por la Comunidad Valenciana, de algo les tenía que servir ser los inventores de las tracas. Fabra fue de los primeros en apuntarse, le siguieron Camps y el equipo Gürtel. Después pasamos a los molinos eólicos de La Muela en la provincia de Zaragoza. El caso Pretoria en Barcelona, Marbella, Galicia, etc.
No contentos con los petardos modelo corrupto, la traca va ganando originalidad y entramos en el mundo del “petardo justo”. Aquí el aparato judicial encendió una nueva línea de explosiones consistente en todos contra todos, y si se tercia, contra ellos mismos también, que despertó el interés y la participación de otros profesionales de la justicia de países, aparentemente no tan “festivaleros” como el nuestro.
Las luchas de egos y poder, son elementos de gran impacto acústico en las tracas. Yo te espío por aquí, tu me espías por allá. Con declaraciones, por parte de sus responsables, una vez descubiertas de lo más festivas.
Pero no queda aquí todo, la radio con más audiencia y hasta ahora credibilidad informativa, despide a uno de sus voces más populares entre sus oyentes y reconocidas dentro del mundo periodístico, y ni tan sólo pasa de puntillas sobre la noticia. “La información es una selva”
Para colmo el gobierno continua con la “mecha incendiaria” de “Donde dije digo, digo Diego”. Creando ente los fiesteros la sensación de que en cualquier momento el castillo de fuegos artificiales puede empezar a iluminar el cielo, dejándonos a su vez con la boca abierta, los bolsillos vacíos y el estómago lleno de calimocho. ¡Qué tiempos los del gintonic!
Felices fiestas.
Joan Busquets