No recuerdo la fecha exacta, hace ya mucho tiempo, que conocí a Joan y Òscar (Cía Ínfima la Puça). Como no, ese primer encuentro fue en un escenario.
Hace un año, entre, micrófonos, decorados, focos, siempre en el escenario, nos volvimos a ver con Joan después de su actuación.
Estaba como siempre, para él no pasan los años. Jovial, entusiasta, alegre, positivo… Hablamos de casi todo, del presente, de los nuevos proyectos, de los amigos comunes, hasta de cómo afectaba la crisis en sus bolos, también, por las españas.
Se iba unos días al pirineo. Comentamos lugares de obligada visita. Jaca, el Valle de Tena, Ordesa, etc. Y por supuesto Boltaña.
Le envié un correo con la ruta más corta para llegar a las montañas desde Barcelona. Semanas más tarde me contestó. No me sorprendió que su correo dijera que lo pasaron muy bien. “La magia de Huesca” es lo que tiene.
El domingo en el periódico hablaban de él. Comienza una nueva gira, esta vez lejos de nosotros, de los escenarios de siempre. Pero estoy seguro que con la misma ilusión, imaginación y el mismo buen rollo que siempre contagiaba.
Joan, siempre serás un caballero, eso si, con la nariz roja.