Archivo de Junio de 2010
La llamada
Insistió una vez más con el teléfono. Su única respuesta era el tono de llamada. Así de sencillo y así de triste.
Escribió un correo. Esperó. Escribió otro y otro, y otro. Muchos, La pestaña de recibidos continuaba igual, en blanco. Su intuición no le aventuraba un futuro distinto.
Conjugando la mirada entre la pantalla del ordenador y la pantalla del teléfono móvil el tiempo pasaba. Inmóvil en su silla ergonómica espero en compañía de la ilusión.
Por fin sonó el teléfono. No tardó ni un segundo en contestar a pesar de que el número era desconocido.
La voz pregrabada solicitando respuestas a un servicio de telefonía móvil no era la llamada que esperaba. Pero necesitaba hablar con alguien, aunque fuera él quien debiera dar las respuestas. A todo contestó que no. Un no, que no correspondía ni por asomo, a las preguntas formuladas, pero con alguien o algo, debía descargar su incontrolada serenidad.
Sonó el aviso de correo entrante. El remitente era el que esperaba. Dudó unos instantes el abrirlo por miedo a leer la evidencia.
Pulsó con el botón izquierdo del ratón en el icono de abrir correo y leyó. Volvió a leer. No quiso entender nada, aferrándose a su particular interpretación absolutamente fuera de lugar.
Era la comprobación de que todo lo imaginado era eso, imaginaciones. Imaginaciones tan inseparables como fundamentales para olvidar lo soñado y afrontar, no sin esfuerzo, su maravilloso futuro inmediato.
Los últimos serán los primeros
Los que habitualmente dedicáis un tiempo a leer este blog, os dais cuenta que la relación del que escribe con la iglesia católica es sencillamente nula o testimonial en la actualidad (excepto por motivos de guión) aunque en un pasado fuera, por imposición semanal, y en fiestas de guardar por obligación.
No coincido en sus doctrinas y mucho menos en sus actos. Aunque he de reconocer que la imaginación demostrada en sus inicios ha caído en picado. “Caminar sobre las aguas”, “multiplicación de panes y peces”, “el caso de Lázaro”, “no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio”. En esta última creo que el concepto no quedó lo suficientemente claro, y ha llevado a diversas interpretaciones (merchandising, radios, televisiones, prensa, etc.) del texto por parte de sus mandamases.
Pero independientemente de todo, reconozco que en un acto coincido. El inicio, nudo y desenlace de la vida de Jesús está bien trenzado. Y casi al final, organizan la última cena. Lo bueno, lo dejan para el final, cuando hay motivos suficientes para la celebración.
Pocos políticos en este país han prestado atención a este capítulo. Aquí somos especialistas en adelantar las celebraciones. Supongo que, como nos vamos conociendo, previendo que sí algo sale mal… “que nos quiten lo bailao”.
Bajo la responsabilidad de la presidenta de Madrid, estirada toda ella, se gastaron la friolera de 1,3 millones de Euros, en el acto de colocación de la primera piedra del Campus de Justicia a principios del año 2007. Lo peor de todo es que a fecha de hoy, el citado Campus no sólo no está terminado, sino que se encuentra paralizado.
No sé como interpretar semejante falta de respeto al contribuyente madrileño. Aunque como atenuante, todo puede responder a que la noche anterior del acto, celebraron la última cena antes de la colocación de la primera piedra. Y como la fiesta fue más divertida de lo normal, perdieron los papeles.
Pero a SuperEspe no le preocupa esto. Ella sabe que el milagro se repetirá otra vez y volverá a ganar las elecciones a la C.M.