Tiempos nuevos, viejos recuerdos.
Pío Baroja a principios del siglo pasado, clasificó a los españoles en siete clases diferentes:
- Los que no saben.
- Los que no quieren saber.
- Los que odian el saber.
- Los que sufren por no saber.
- Los que aparentan saber que saben.
- Los que triunfan sin saber.
- Los que viven gracias a lo que los demás no saben.
Ampliando miras resulta difícil en cual de estas siete definiciones podemos encuadrar a la mayoría de los gobiernos conservadores autonómicos, y central de las Españas, ya que haciendo caso a las actuaciones -de castigo- que vienen realizando -con prisa y sin pausa- en la educación pública, no hay duda que estos supuestos intelectuales solo entienden su futuro, si va acompañado de la ignorancia de los demás.
- Los que no quieren saber.
- Los que odian el saber.
- Los que sufren por no saber.
- Los que aparentan saber que saben.
- Los que triunfan sin saber.
- Los que viven gracias a lo que los demás no saben.
