Al parecer La Casa del Rey ha solicitado a la nueva dirección de TVE una actualización del mensaje con el que cada año para estas fechas nos obsequia D. Juan Carlos, y que todos alegres e ilusionados como si de la final de la “Champions” se tratara, esperamos ansiosos sentados en el sofá.
La verdad que un discurso institucional no ofrece muchas posibilidades originales de realización, siempre y cuando esta modernización, consista en saltarse “el protocolo real” dando rienda suelta a la imaginación del realizador.
Entiendo que independientemente de los cambios técnicos (de 4:3 al 16:9) aportará algún detalle más a la hora de definir el lenguaje visual.
Hace unos años, las insufribles Spice Girls, rodaron un video clip del tema wanabee (que muchos recordaran, y en caso de que así no sea este es el link: http://www.youtube.com/watch?v=M3wgaWAHo2Q ) que basó su realización en lo que se llama en el lenguaje cinematográfico: plano-secuencia. Es decir, en el clip no hay un solo corte desde el primer plano hasta el último. Un trabajo que requiere concentración, disciplina e interminables horas de ensayos.
Qué gran idea para el mensaje institucional de D. Juan Carlos, un plano secuencia de su Majestad paseando por los jardines, entrando en el palacio, recorriendo las dependencias, saludando al personal de servicio y al resto de su familia (Excepto Marichalar. ¡Qué lástima! con lo que este chico daría por cámara), hasta finalmente llegar a su despacho y desde allí lanzarnos la frase final, que nos llena de gozo y satisfacción. Todo ello, sin cortes, y como decíamos cuando íbamos a la escuela “de carrerilla”.
Seguro que después del discurso notaremos la savia nueva y regeneradora de la actual dirección de TVE. Aunque si me he de quedar con un discurso de navidad, sin duda me quedo con el siguiente:
Diciembre 11, 2009 at 12:19 pm · Clasificados en PASA PUES!
Aminatur Haidar, también conocida como la “Gandhi Saharaui” lleva más de tres semanas en huelga de hambre instalada en el aeropuerto de Lanzarote esperando que las autoridades marroquíes permitan su vuelta a Aaiun, la ciudad más importante del Sáhara Occidental y en su momento capital, cuando el territorio era una colonia española.
Hace 34 años que España abandonó el Sahara permitiendo la invasión del territorio por parte de Marruecos.
Desde ese momento, se inicia una guerra entre el FRENTE POLISARIO (movimiento político-militar que lucha por la autodeterminación del Sahara) Mauritania y Marruecos. (Hay que recordar que esa zona del Sahara es rica en fosfatos, gas natural y bancos de pesca)
Cuatro años más tarde Mauritania renunció a sus intereses sobre el territorio y no fue hasta el año 1991 en que se firmó el alto el fuego con Marruecos.
La ONU se comprometió a realizar un referéndum, pero este jamás se realizó.
Los problemas a la hora de elaborar el censo electoral comienzan cuando Marruecos exige que consten en él los ciudadanos marroquíes instalados en el Sáhara Occidental.
Durante la ocupación (1975) la mayoría de los saharauis se vieron obligados a desplazarse a los campamentos de refugiados (desierto de Argelia) lo que significa que la actual población es mayoritariamente marroquí.
Por lo tanto resulta imposible llegar a punto de encuentro, pues los saharauis en ningún momento contemplan esa posibilidad.
En estas últimas semanas se está hablando del Sáhara más que en los últimos 30 años, gracias a la posición adoptada por la señora Aminatur Haidar.
Llego a la conclusión que en este momento los árboles no nos dejan ver el bosque. Cuando todo esto termine, la sociedad en general se olvidará del problema del Sáhara. En estos días apenas se habla por ejemplo de la situación de los saharauis en los campamentos de refugiados, ni de los residentes en el pueblo ocupado, ni de los detenidos en las cárceles. Sólo se comentan las conversaciones entre gobiernos, pasaportes, viajes del político de turno para salir en la foto, algún republicano despistado pidiendo la participación del Rey, etc…
La RASD no está reconocida ni por la ONU, la Liga Árabe, ni por ningún país europeo miembro de del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, tan solo por la Unión Africana y unos 50 países sin peso específico en el contexto mundial.
El pueblo saharaui tiene un futuro incierto. Ya han pasado muchos años desde que Basiri constituía La Organización Avanzada para la Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro (1969), y todo continúa igual. Hasta que no se haga frente común y realmente se tenga la conciencia y ganas de terminar este periodo de estancamiento, el pueblo saharaui continuará esperando una solución, en las durisimas condiciones de vida del desierto.
En algunas ocasiones los responsables políticos toman decisiones que nos resultan incomprensibles a primera vista. Asimilados los razonamientos en frío, llegamos a la conclusión que el silencio por respuesta hubiera sido la mejor argumentación.
Análisis y teorías envueltos en una perfecta oratoria por parte de sus señorías, o directores generales, o por el subsecretario de turno, etc, no impiden que una parte de los ciudadanos adopten la postura de aparente indiferencia ante lo visto y oído, guardando sus argumentos en forma de voto, para las próximas elecciones.
El cine está en un momento difícil y se deben tomar decisiones coherentes. La nueva Ley está siendo criticada por un grupo de profesionales del séptimo arte al no compartir los diferentes criterios para otorgar las subvenciones. Uno de los puntos de la discordia dice así:
“La concesión de ayudas se realizará en función de un sistema de puntos que premiará, entre otros criterios, la originalidad, la calidad o la viabilidad cinematográfica”
Originalidad, calidad y viabilidad económica, en un proyecto cinematográfico, son términos muy difíciles de evaluar. Entendiendo que debe resultar todavía más complicado para gente que no pertenece al sector, y que ha llegado a este por rocambolescas carambolas, aumentando el grado de desconfianza ya existente.
Lo que para unos es una idea original, para otros puede ser una horterada. ¿Cómo definimos calidad?: ¿en formato?, ¿en medios técnicos? ¿Y la viabilidad? Algunas de las mejores películas españolas han hecho unas taquillas ridículas.
Pero el problema principal radica en el primer folio del proyecto, el correspondiente a: nombre, apellidos, (familiares y amigos próximos) de quien/es lo presenta/n. Ejemplos sobran.
Este país nunca se ha tomado en serio la industria audiovisual como un sector industrial. Nos hemos acostumbrado a vivir se las subvenciones, basados en la idea de que el cine es cultura, con la que estoy absolutamente de acuerdo porque además es verdad. Pero de aquí, a que una parte del sector viva del dinero público, produciendo películas que no se llegan ni a estrenar, hay una gran distancia. Por no hablar de los derroches económicos sin sentido durante los procesos de producción y rodaje.
Con la nueva ley, Europa para las subvenciones hasta nuevo aviso. En momentos de crisis es la mejor noticia para el sector. Los políticos sabían que si modificaban la ley (que se debe modificar) habría lío, pero les da igual, ellos cobran a final de cada mes. En cambio los eléctricos, técnicos de sonido, maquilladores, actores de reparto, etc, lo tendrán más difícil el próximo año.
Decía al principio que los políticos toman decisiones que nos resultan extrañas. Si añadimos a la extrañeza el momento equivocado, los directores y productores de cine no pueden menos que preguntarse:
¿Qué he hecho yo, para merecer esto?
El sector está en un momento muy complicado (como todos), y este tipo de actuaciones por parte de sus responsables no ayuda.
Sabemos de donde se viene, pero no tengo claro que se sepa donde se quiere llegar.
En este país todo lo que no sea ladrillo es ciencia ficción.